Nueva York despide a Willie Colón al ritmo de sus trombones
El legado de William Anthony Colón Román, conocido mundialmente como Willie Colón, fue despedido este lunes 9 de marzo en la icónica Catedral de San Patricio, en Nueva York. El artista, pilar fundamental de las Estrellas de Fania y un innovador del trombón en la salsa, falleció el pasado 21 de febrero.
Al abrirse las puertas del recinto religioso, una banda de trombones entonó ‘La Murga’, tema que Colón grabó junto a Héctor Lavoe en 1970. Este momento marcó el inicio de un tributo espontáneo en la Quinta Avenida, donde cientos de admiradores se congregaron para bailar y celebrar la vida de «El Malo» de El Bronx.
El último viaje de una leyenda
El féretro fue recibido por el obispo Joseph Espaillat, quien encabezó la ceremonia bilingüe. Durante el servicio, los hijos del músico, Diego y Alejandro Miguel, compartieron con los asistentes que la catedral fue el sitio donde su padre siempre soñó ser despedido. La guardia de honor fue conformada por alguaciles del Condado de Westchester, institución donde Colón colaboró activamente como voluntario y teniente sheriff.
La ceremonia reflejó la diversidad de su audiencia, con seguidores provenientes no solo de Nueva York, sino de lugares tan lejanos como Montreal, Canadá. Banderas de Puerto Rico, Ecuador y otras naciones latinoamericanas ondearon al ritmo de clásicos como ‘Che Che Colé’ (del álbum ‘Cosa Nuestra’, 1969) e ‘Idilio’ (de ‘Hecho en Puerto Rico’, 1993).
Un impacto generacional
Willie Colón, quien firmó su primer contrato discográfico a los 15 años y lanzó su primer álbum apenas dos años después, transformó el panorama musical desde su natal El Bronx. Su asociación con Héctor Lavoe definió una era dorada para la música latina, fusionando géneros y elevando el trombón como instrumento protagonista de la salsa.
El obispo Espaillat, también originario de El Bronx y declarado admirador de su obra, cerró el servicio con un guiño a la esperanza, citando la letra de ‘El día de mi suerte’. Tras el acto público, el cuerpo del artista fue trasladado a una ceremonia de sepultura privada, poniendo fin a dos días de velatorios que reunieron a distintas generaciones de amantes de la salsa.