10 de febrero de 2026

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«Build, baby, build»: Kristi Noem sella la compra masiva de acero para blindar la frontera con México

¡Último paso para el muro! La secretaria Kristi Noem firmó hoy el contrato final de acero para la frontera con México.

La maquinaria de seguridad en la frontera sur de Estados Unidos ha alcanzado su velocidad máxima. Este martes 10 de febrero de 2026, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció la firma del contrato final para la adquisición de acero, el insumo crítico destinado a completar el muro fronterizo.

Con un efusivo mensaje en la red social X que rezaba: “¡Acabo de firmar el último contrato para la compra de acero para el muro! Build, baby, build”, la funcionaria dejó claro que la administración de Donald Trump no piensa detenerse en su estrategia de contención migratoria y de seguridad.

El acero como escudo contra el fentanilo

Para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), estas estructuras no son solo barreras físicas, sino herramientas de salud pública. Según cifras presentadas por Noem la semana pasada, el flujo de fentanilo ilegal se ha reducido a la mitad (50%) desde que Trump retomó la presidencia en enero de 2025.

Los datos oficiales defendidos por la secretaria aseguran que el 56% del fentanilo ha dejado de ingresar al país gracias al reforzamiento de la vigilancia, lo que, en sus palabras, ha logrado salvar millones de vidas en comunidades estadounidenses golpeadas por la crisis de opioides.

Ofensiva en el Río Bravo: La nueva barrera flotante

El plan de seguridad no solo se limita a tierra firme. A principios de enero de 2026, Kristi Noem anunció un despliegue masivo en el Río Bravo, específicamente en el Condado de Cameron, Texas.

Este proyecto contempla la instalación de barreras acuáticas con las siguientes especificaciones técnicas:

  • Extensión del proyecto: Aproximadamente 800 kilómetros.
  • Dimensiones: Cada estructura tiene un diámetro de 1.5 metros y una longitud de 4.5 metros.
  • Fabricación: A cargo de una empresa familiar estadounidense, reforzando el discurso de apoyo a la industria local.

El impacto en la relación bilateral

La firma de este contrato ocurre en un momento de alta tensión diplomática. Mientras Washington acelera la construcción, en México la preocupación por el impacto ambiental en el ecosistema del Río Bravo y el respeto a los tratados de límites y aguas de 1944 sigue vigente.

Sin embargo, para la administración actual de EE.UU., la prioridad absoluta es sellar los puntos ciegos antes de que termine el primer semestre del año, consolidando una infraestructura que ya define el paisaje de la frontera más transitada del mundo.

 

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